Psicología e Hipnosis

Relajación e Hipnosis

"La hipnosis es un tipo de concentración en un estado de relajación, algo que todos experimentamos con frecuencia. Por ejemplo, cuando estamos absortos en la lectura de un libro o la proyección de una película y los sonidos cotidianos – como la charla o la tos de otras personas o el producido por el tráfico – no nos distraen, de hecho, nos encontramos en un estado de trance hipnótico ligero.Sin embargo, la televisión y el cine han creado muchos mitos respecto a la hipnosis. En realidad, cualquier tipo de hipnosis es una autohipnosis. El hipnotizador no es más que un mediador que ayuda al hipnotizado a alcanzar un grado moderado o profundo de relajación.

En el estado hipnótico de concentración relajada la memoria se agudiza y se pueden recordar situaciones o acontecimientos que se habían olvidado durante mucho tiempo. A veces, cuando se dispone de un conocimiento más amplio de la vida, se viven experiencias espirituales o intuitivas muy beneficiosas.

El estado de concentración relajada es completamente normal y, por lo tanto, no entraña ningún peligro. Siempre que lo desee, puede regresar al estado de conciencia plena. Es muy importante tener presente los aspectos siguientes:

- Resulta imposible quedar atrapado en el estado hipnótico, pues sólo se trata de un tipo de concentración. Usted puede abrir los ojos y terminar el proceso en cualquier momento.
- Usted siempre tiene el control.
- Es imposible que haga algo en contra de su voluntad o sus principios.
- Nunca dirá o hará algo en un estado de inconsciencia, pues la hipnosis no es como estar dormido. La persona hipnotizada es consciente en todo momento de sus pensamientos, y su subconsciente permanece activo y despierto.
- La hipnosis es como soñar despierto, no como estar anestesiado.
Lo único que tiene que hacer es mantener una actitud receptiva y sin prejuicios. No tiene nada que temer o perder, y lo que obtendrá mejorará en gran medida la calidad de su vida".

Extracto del libro “Espejos del tiempo” por Brian Weiss

Regresar a la sección de Información

 

¿Sabía usted que...
Para continuar la experiencia de profundizar el relajamiento se puede practicar con la cuenta descendente. Esto consiste sencillamente en contar del 100 al 1, del 50 al 1, o del 25 al 1. Primero se relaja uno y empieza a contar despacio de manera que se vayan sintiendo progresivamente los efectos de un mayor relajamiento.

La persona que sabe guiar, conducir y manejar sus pensamientos, es una persona que sabe guiar, conducir y manejar su vida.